1.- Abre la sesión nuestro Presidente, Eduardo Zurdo, con la preceptiva invocación rotaria.

 2.- En esta ocasión no ha habido invitados.

 3.- Se procede por parte del Secretario, a la lectura del acta del 29.6.99 que es aprobada.

 4.- Lectura de correspondencia. Anotamos la recepción de la carta nº 12,  de Junio de 1999 de nuestra anterior Gobernadora.

Asimismo da cuenta a los socios de la recepción de información de R.I. sobre Intercambio de Proyectos de Servicio en la Comunidad Mundial, de la que nuestro Presidente da cumplida información..

 5.- Se comunica a los socios que el próximo 29.7.99 , JUEVES , rendiremos visita al Club Almudaina (nuestro Club Padrino) a su Sede del Hotel Son Vida.Situación que repetiremos en la próxima reunión semanal para evitar confusiones.

 6.- Eduardo Zurdo propone que las reuniones de la Junta Directiva con los Presidentes de Avenida, a los efectos de dotarlas de mayor operatividad y cooperación, se efectúen por separado y con la asistencia de todos los miembros componentes de cada Avenida. Además en fecha no coincidente con la reunión semanal. Se acepta dicha propuesta.

Asimismo, se propone que aparte de los spickers que con carácter periódico vayan acudiendo a nuestro Club, una vez al mes podría explicar su profesión o dar una charla sobre su especialidad cualesquiera de los miembros del Club. Al presentarse voluntario Tolo Riera, el resto de componentes, humildemente, retiraron su primera candidatura. El Secretario advierte que en la siguiente ocasión todos los socios vengan provistos de casco y cinturón de seguridad ya que el tema será  ” ¿ Me afecta en algo la Ley de Prevención de Riesgos Laborales ?

 7.- Para continuar con el relato desenfadado de la semana anterior,  el Secretario da lectura de otro recorte de una publicación , titulado ” Los remeros japoneses y la organización española”, aportado por nuestro Jesús Ayerra,  y que nos volvió a hacer pasar un gran rato. ¡ Que cunda el ejemplo para futuras ocasiones !

 8.- Tranquilos que no me olvido. ¿ Como puede olvidarse el cronista de mentar la insuperable velada en la señorial mansión de los señores Ayerra, el pasado 2.7.99 ? El cronista como siempre ,llegó el primero, no quería perderse detalle. Muy alto el listón D.Jesús….

Fuimos recibidos en las escalinatas por el anfitrión, su distinguida esposa  y sus tres bien aleccionados hijos.

Per entrar en olivetes, un ponche fresquito que entraba de lo más suave. Las señoras mas cautas ellas tomaron asiento alrededor de los aperitivos y los varones muy dignos de pié en la entrada esperando la llegada del resto de invitados, como no llegaban de lo más puntual, fuímos pidiendo a los solícitos infantes un poquito más de ponche, como era fresquito…….. hasta el punto que Pepe Milián me decía que si se movía la columna próxima o era  yo que oscilaba de  babor a estribor.

El menú de lo más exquisito y el servicio de restauración, no podía ser menos, perfecto.

Temas de la noche, de lo más variado desde discusiones  políticas de pactos apaños y remiendos, hasta disquisiciones linguisticas del acerbo mallorquín, entre Francisca y Africa, y la falta de memoria de alguno de los comensales que no recordaba escala en HI-FI.

Y para amenizar la velada, una llamada de un airado vecino que solicitaba que bajásemos el volumen del giradiscos o si no que pusiémos un tango apache  en compensación, ¡ buen detalle Tolo………!

 En los postres , los amigos de los excelentes anfitriones les ofrecieron una fotografía de recuerdo de nuestra primera y gélida excursión a Petra y un pedazo de papel con cuatro manchas de tinta de un desconocido Coll Bardolet, para que Jesús y  Chrestin  lo  ubiquen donde mejor nos recuerden.

 A las dos y algo de la madrugada, los que tenían que levantarse temprano, desconocedores de lo que venía luego, se retiraron a sus respectivas moradas.

 El resto, soñando con antiguas gestas extremeñas, permanecimos impertérritos. A las tres , traca final, rapsodia de salchichas con pan de trapo, y cuatro salsas “per a desenbafar”, que una vez pasada la primera vergüenza, fueron masacradas sin piedad.

 Al final, y bajando alguno, los escalones de dos en tres, nos despedimos de nuestros amigos que seguro habían puesto ya bocarriba las escobas, y la aspiradora de la piscina.

 Gracias por vuestra hospitalidad.

 Y sin más asuntos que tratar, se levanta la sesión a las dieciseis horas y treinta y cuatro minutos del día de la fecha. 

             Presidente                                                       Secretario